Reporte de Vendimia 2012

Reporte de Vendimia 2012

Introducción.

La vendimia 2012, a diferencia de las 2 vendimias anteriores, la vamos a recordar como una vendimia seca y muy cálida. Si bien durante la primavera se observó un aumento gradual de la temperatura, sin excesos de calor y/o frío, fue en enero cuando se comenzaron a observar aumentos importantes en la temperatura que se mantuvieron durante los meses de febrero, marzo e incluso abril, lo cual sumado a algunos problemas de escasez de agua en algunos de los valles vitivinícolas de Chile provocó que las cosechas comenzaran con 2 a 3 semanas de adelanto. Es importante mencionar que marzo fue el mes más caluroso de toda la temporada.

Creo que fue una vendimia muy desafiante, donde la experiencia, el orden, el manejo de los detalles y la logística, fueron claves a la hora de obtener calidades interesantes en los vinos producidos.

Período de Crecimiento 2011 – 2012

A diferencia de las 2 últimas temporadas, tuvimos una primavera con buenas temperaturas y humedad relativa más baja, lo cual favoreció una buena cuaja. Esto se explica, gracias al Fenómeno de la Niña, el cual se caracteriza principalmente por presentar condiciones de temperatura del mar más frías que lo normal (1 a 2º menor) en una extensa área en las costas de Sudamérica.  Esto origina que la zona de altas presiones ubicadas en la parte norte y central de Chile, más conocido como el Anticiclón del Pacifico, aumente en intensidad y se extienda más al sur de lo normal, impidiendo el ingreso de sistemas frontales y el desarrollo de nubosidad asociada a precipitaciones en las zonas central y sur de Chile.

Las precipitaciones durante la temporada fueron de 371 mm en el Fundo San Carlos y de 320 mm en el Fundo El Olivar y estuvieron concentrados un 100% entre los meses de Junio, Julio y Agosto de 2011. Cabe mencionar que en Colchagua la precipitación normal es de alrededor de 600 mm.

A diferencia de los años anteriores las primeras puntas algodonosas se observaron en el Fundo El Olivar en las variedades Malbec, Petit Verdot y Tempranillo los días 5, 8 y 9 de Septiembre, respectivamente, brotando entre 5 y 7 días después, lo que nos muestra una brotación más rápida que los años anteriores debido principalmente a mejores condiciones de temperatura y humedad existentes en ese minuto. En el Fundo San Carlos, la brotación fue en promedio 1 semana tardía en comparación a un año normal, y en La Capilla, por su parte, coincidió con un año normal, pero llama la atención que la cepa Carménère, que históricamente brotaba 1 semana antes que el Cabernet Sauvignon, brotara un par de días después que este último.

A partir de Agosto, las temperaturas medias comenzaron a elevarse en forma paulatina, llamando mucho la atención que estas continuaron aumentando en febrero y marzo. En enero la temperatura media mensual fue de 20.38ºC, en febrero, de 20.61º, y en marzo, de 21,65º en el Fundo San Carlos, siendo este último el mes más caluroso del año. Esto, sumado a la escasez de agua hizo que las cosechas se adelantaran en aproximadamente 10 a 15 días respecto de un año normal. Además en algunos casos se observó problemas de deshidratación de las uvas, ya que por una parte no había suficiente agua para riego, y por otra, los suelos no tenían una retención de agua suficiente, como, por ejemplo, en los viñedos plantados en lechos de río o en suelos muy arenosos.

Debido a las favorables condiciones climáticas se observó un aumento en los rendimientos de entre un 10 a 15%.

Blancos

Gracias a la edad y balance de las plantas del viñedo de Sauvignon Blanc que está ubicado a un costado de la bodega en el Fundo San Carlos, aparte de cosechar un poco más temprano que las últimas temporadas, los resultados obtenidos son muy interesantes.

Comenzamos con la cosecha el domingo 19 durante la noche y terminamos el jueves 23. Adicionalmente utilizamos entre un 9 y 10% de uva proveniente de Casablanca para aumentar un poco la intensidad del vino en la nariz y aportar notas a fruta un poco madura en la mezcla final, ya que pudimos cosechar un poco más tarde sin perder demasiada acidez. Finalmente obtuvimos un vino fresco, frutal y muy fácil de tomar, con un alcohol de 12,7%.

Las uvas destinadas al Sauvignon Secreto por su parte, se cosecharon entre los días 15 y 17 de marzo (3 semanas antes que el año pasado), en el viñedo ubicado al lado del pueblo de Casablanca, y los días 28 de marzo y 5 de abril (10 días antes que el año pasado), en la ladera y el sector plano, respectivamente, en el viñedo ubicado en Las Dichas, a 11 kilómetros en línea recta al mar.

No creo que este sea un gran año para los Sauvignon Blanc de Casablanca en general, debido a las altas temperaturas que se observaron sobre todo durante el período previo a la cosecha, pero igual sigue siendo muy interesante este Sauvignon Secreto, con una nariz fina y mineral, y con una boca mineral, balanceada y de buen volumen.

Después del Sauvignon Blanc, continuamos el día 6 de marzo, con el Chardonnay proveniente del Fundo San Carlos cosechando en promedio 10 a 15 días antes de un año normal. A diferencia de años anteriores cosechamos pensando en obtener un chardonnay más fresco, evitando a la vez la exposición de las bayas al sol y por otro lado, disminuimos la intensidad de los batonage, ya que si bien por un lado, hay un aumento en la cremosidad y volumen del vino, por otro, se pierde frescura.

El Viognier, por su parte, comenzó siendo cosechado el día 12 de marzo, prácticamente 3 semanas antes que en un año normal. Esto corresponde aproximadamente a un 30% de la mezcla final, con la idea de resaltar la frescura de la mezcla. El resto de la uva se cosechó una semana más tarde. Si bien la mezcla todavía no está hecha, los distintos componentes presentan características interesantes y muy distintas, por lo que auguran un buen final.

Posteriormente, durante la última semana de marzo (3 semanas antes en comparación a un año normal), cosechamos el Chardonnay proveniente de Casablanca, destinado al Chardonnay Gran Reserva. Al igual que en la línea Estate Collection Reserva, la idea fue cosechar un poco antes y a la vez evitar la exposición de los racimos al sol, priorizando un estilo más fresco con menos notas maduras a miel y melón. Por el mismo motivo, alrededor de un 40% se fermentó y se mantiene en cuba de acero inoxidable para mantener y aportar frescura a la mezcla final. El 60% restante se fermentó en barricas de roble francés (5% nuevas), buscando aportar complejidad y grasitud a la mezcla final. Siguiendo la misma filosofía que en la línea Estate Collection, el programa de Batonnage ha sido menor, pensando en resaltar la frescura del vino por sobre su volumen y peso. Es por esto también que este año no realizamos fermentación maloláctica en ninguno de los lotes.

Al igual que todos los años, el ultimo blanco y ultima cepa cosechada (4 y 5 de Junio) fue el Semillón proveniente de un antiguo viñedo de más de 50 años ubicado en el Fundo San Carlos. Si bien el año fue caluroso y seco, la fuente de inoculo natural existente en el cuartel es muy alta, y gracias a las neblinas y rocíos existentes a partir de los últimos días de abril, la botritis se expandió muy rápidamente. Este año, pienso que cosechamos con un porcentaje de infección cercano al 100% y el vino se muestra muy interesante, con mucho carácter y una fresca acidez. Ahora solo resta esperar su evolución en las barricas viejas en las cuales se encuentra hoy.

Tintos.

Pienso que fue clave la lectura previa que realizó el equipo agrícola de Viu Manent, liderado por el Gerente agrícola Miguel Mujica, al comenzar a regar temprano y “llenar” estanques como se le llama al riego profundo en el cual se suple el déficit de precipitación invernal. A parte de esto, también fue muy importante el manejar los rendimientos un poco más alto de lo normal, privilegiando el balance de la planta por sobre ”una cierta cantidad de kilos por hectárea”. Este mayor rendimiento (no excesivo), en parte compensó el exceso de calor, haciendo que la madurez sea más pausada, y nos permitió obtener vinos equilibrados y con buena acidez, ya que igualmente fueron cosechados temprano.

Otro punto clave fue la buena vitalidad de las plantas, dado por buen manejo al que se ha llegado en el viñedo luego de años de estudio y entendimiento del mismo.

Sumado a lo anterior, los campos de Viu Manent, especialmente el Fundo San Carlos, poseen suelos con una muy buena retención de agua, lo cual también fue muy importante este año, debido a que naturalmente administraron de muy buena forma la entrega de agua a la planta, especialmente en el período previo a la cosecha.

Por otra parte, sabiendo que por las condiciones del año, la concentración de taninos extraíbles era muy alta, en bodega se realizó una extracción sumamente suave, llegando incluso en los casos más extremos, a realizar solo 3 a 4 remontajes cortos durante toda la vinificación, solo pensando en aportarle un poco de oxigeno a las levaduras para que realicen su trabajo y pudieran terminar la fermentación, más que pensando en extraer.

Comenzamos la cosecha de las variedades tintas con Pinot Noir proveniente del Valle de Casablanca y con destino Pinot Secreto. En uno de los campos cosechamos los días 17 y 19 de marzo, y en el otro, el día 26 de marzo, 10 y 15 días antes de lo normal, respectivamente. Este año seguimos aumentando el porcentaje del vino que fermentó con levadura nativa, dando muy buenos resultados, sobretodo en el carácter y acidez del vino. Si bien los distintos lotes muestran una buena fruta y volumen, las altas temperaturas aceleraron la madurez en el último período disminuyendo en parte la acidez natural, dándole un estilo más maduro del que nos gustaría para este Pinot 2012, pero siendo un año caluroso, no podemos pedir lo contrario, ya que el vino a parte de expresar las características de su origen, también debería expresar las características del año.

Al mismo tiempo que el Pinot, es decir, el 17 de marzo comenzamos con la cosecha de Merlot de Colchagua destinado a la línea Estate Collection Reserva (aproximadamente 15 días antes que en un año normal). No se observaron problemas de deshidratación, debido principalmente a que los suelos donde se encuentra plantado son profundos y con buena retención de humedad. A esto se suma el hecho de haber cosechado más temprano. El vino se muestra muy bien equilibrado, con notas florales y a frutas rojas en nariz, más un sutil toque especiado a pimienta negra. Nuevamente es un vino agradable y fácil de beber.

La semana siguiente, más precisamente el martes 27 de marzo comenzamos con la cosecha de los distintos polígonos de Syrah, destinados a la línea Single Vineyard. Comenzamos con todos aquellos sectores donde el suelo es más corto, es decir, donde hay aproximadamente 70 a 80 centímetros de suelo y debajo esta la roca madre, que si bien esta fracturada, hoy en día concentra alrededor de un 5 a 8% de las raíces totales de las plantas. Estos sectores maduran antes que el resto y es sumamente importante cosecharlos “en su punto” ya que la madurez evoluciona muy rápido y se puede pasar muy rápido de la fruta fresca a la fruta madura, con el consecuente aumento en el nivel de azúcar y por ende de alcohol en el vino. Seis días más tarde continuamos con los polígonos “más tardíos”, o con mayor profundidad de exploración radicular. Estos sectores son principalmente quebradas o sectores más húmedos donde la humedad ya ha degradado la roca madre y hay mayor presencia de arcilla lo que mezclado con rocas pequeñas sin meteorizar (fracturas volcánicas), hace que la planta presente un mayor vigor y, por lo tanto, madure mas tarde. Al igual que el año pasado, los polígonos son consistentes, mostrando diferencias y mucho carácter, con una buena acidez, aunque al compararlo con los 2011 se nota un poco el año más caluroso. A diferencia de los años anteriores y tal como lo mencione en un principio este año tuvimos un rendimiento entre un 10 y 15% superior, lo cual compensó las altas temperaturas y mantuvo el balance azúcar-ácido en las bayas.

El mismo 27 de marzo, comenzamos también con la cosecha del Syrah orientado a la línea secreto. Al igual que el Single Vineyard, este Syrah proviene en su mayoría de un viñedo plantado en la ladera, aunque de plantas más jóvenes. El vino muestra muchos tioles (aromas varietales), es fresco, con buena estructura y carácter, por lo que me atrevo a apostar por su calidad. Este 2012 va a ser el segundo año donde el mayor porcentaje de la mezcla de Secreto proviene de la ladera y en menor porcentaje del plano, lo cual claramente se puede apreciar en el vino.

Un par de días después de haber comenzado con la cosecha de Syrah, dimos inicio a la cosecha de los Malbec provenientes del Fundo San Carlos de Cunaco, con 10 días de anticipación en comparación a un año normal (2 de abril). La primera porción que usualmente se cosechaba pensando en la línea Estate Collection, hoy ya con 8 años de edad, ha comenzado a mostrar cosas muy interesantes, específicamente una fruta muy elegante y una estructura sedosa que lo hace atractivo como componente de mezcla para el Malbec Gran Reserva, proveniente en su mayoría del mismo campo pero de viñedos más antiguos. Este último, por su parte se cosechó una semana más tarde, con el objeto de buscar un poco mas de madurez y estructura en el vino.

En cuanto al Malbec destinado a la línea Single Vineyard (cuarteles 5 y 6) se comenzó con la cosecha el 24 de abril y el Viu1 (cuartel 4) el día 30 de abril. En este caso la variación en el día de cosecha es menor en comparación a un año normal, ya que se trata de plantas muy antiguas (más de 80 años en promedio), que se encuentran equilibradas y que año tras año muestran una relativa homogeneidad a la hora de la fecha de cosecha, aunque al igual que en el Syrah y los otros Malbec, el 10% más de rendimiento obtenido contrarresto las altas temperaturas entregando finalmente uvas de excelente calidad. A esto se suma las características del suelo, el cual es extraordinariamente poroso, con gran desarrollo radicular, en donde la arcilla tiene la particularidad de administrar muy bien la entrega de agua a la planta durante toda la temporada debido a que es una arcilla con muy buena calidad expandible y que no produce crack (no se quiebra al secarse).

Siento que la calidad de los Malbec de este año es espectacular, al menos en Viu Manent, con excelente fruta, incluso con bastantes tioles y fruta fresca en varios lotes, lo cual es difícil de encontrar en vendimias calurosas como esta.

Con respecto al Cabernet Sauvignon, nuevamente los mejores exponentes, provienen del Fundo de La Capilla. Al igual que el año pasado en el Syrah de El Olivar, esta es la primera vez que realizamos una separación en el viñedo siguiendo el patrón de polígonos, lo cual quiere decir que la cosecha se realizó totalmente en forma diferenciada siguiendo los distintos tipos de suelos existentes incluso al interior de cada cuartel. Los resultados son muy claros y si bien los vinos todavía no han terminado la fermentación maloláctica, hoy ya muestran gran potencial. Finalmente la cosecha de estos cuarteles (1, 2, 3, 4) la realizamos entre el 12 y 16 de abril, comenzando por los polígonos con suelo más corto (con 60 a 70 cm de suelo, que hace que el Cabernet madure más rápido, pero no necesariamente es el de mayor potencial) y terminando con el polígono “tardío” (plantado en sectores con un terroir más profundo), el cual sigue siendo interesante debido al año caluroso.

Las antiguas plantas de Cabernet de más de 50 años provenientes del Fundo San Carlos, por su parte, fueron cosechados a partir del 9 de abril, es decir, con un adelanto de 1 semana respecto de un año normal. Las calidades obtenidas en estos Cabernet fueron relativamente parejas, obteniéndose en la mayoría del viñedo una calidad Reserva.

A diferencia de los Malbec, creo que no es un gran año para el Cabernet Sauvignon. Esta es una cepa demasiado sensible a las altas temperaturas y si bien se cosechó relativamente temprano, creo que se vio un poco afectada por el clima. Cabe mencionar eso sí, que hay varios lotes que se perfilan muy bien en cuanto a calidad se refiere, los cuales vienen principalmente del Fundo La Capilla.

Por otro lado, al igual que el año pasado, el Grenache, Mourvedre, Tannat y este año Tempranillo que tenemos plantados en El Olivar, sorprendieron por su calidad. Estos viñedos son jóvenes (plantados 2005 y 2006), y este año continuamos con el trabajo especial que se está realizando con cada uno de ellos, para determinar su potencial y quedamos nuevamente muy satisfechos, obteniendo incluso calidades superiores a la vendimia pasada, lo cual nos confirma que Colchagua tiene gran potencial para el desarrollo de estas variedades que se expresan muy bien en el sur del Ródano en Francia (específicamente Grenache y Mourvedre).

Como siempre, la última variedad tinta cosechada en Viu Manent fue el Carménère. Comenzamos el 27 de abril y terminamos a mediados de mayo. Nuevamente los carménère más interesantes provienen del campo de La Capilla, donde al igual que en el caso del Cabernet Sauvignon, cosechamos siguiendo los polígonos realizados junto a Pedro Parra, nuestro asesor en terroir. Entre estos estaban algunos sectores con suelo más corto (poca profundidad de suelo), sectores semi profundos y de bajo vigor, suelos más profundos y fértiles, etc. Al igual que los últimos años el cuartel 20 sobresale sobre el resto, pero este año gracias a los polígonos, cosechamos en forma diferenciada el cuartel 21 (pegado al 20), el cual entregó una gran calidad, siendo a su vez complementario con el cuartel 20, por lo que  posiblemente puede ser un componente interesante pensando en la mezcla El Incidente. En general los polígonos que mejor anduvieron fueron los sectores con suelos más profundos, por sobre los suelos más cortos.

El otro Carménère que anduvo muy bien y que a diferencia del año pasado entregó rendimientos relativamente normales (y no excesivamente bajos), fue el Carménère del Fundo El Olivar. Nuevamente las laderas entregaron un vino concentrado, flaco y vertical, y el injerto ubicado en el sector más plano (de tercer año) mostro consistentemente, concentración y bastante fruta. Ambos nuevamente son la base del Carménère Secreto 2012.

Para terminar y tal como comente en el reporte del año pasado, hemos seguido adelante con el estudio de terroir de nuestros campos, lo cual nos ha ido permitiendo entender el porqué de las diferencias de calidad que a veces encontrábamos dentro de un mismo cuartel. Esto nos ha ayudado a diferenciar los manejos vitícolas con el objetivo de ir mejorando todos los sectores más bajos en calidad y a la vez por medio de la cosecha en polígonos poder ir “descremando” y obteniendo lo mejor de cada sector, en pro de la calidad final de nuestros vinos.

Salud con vinos Viu!!!

Patricio Celedón

Enólogo Jefe

31 de Julio 2012